Capítulo 7. Servidores y clientes X

Mientras que el corazón de Red Hat Linux es el kernel, para los usuarios de las estaciones de trabajo, el entorno X es la parte principal del sistema operativo. El kernel proporciona el motor para todo lo que ocurre, como la gestión de procesos y recursos, que virtualmente no son visibles. A pesar de todo, los usuarios que utilizan Linux día a día pasan la mayor parte de su tiempo en un entorno de escritorio gráfico, abriendo aplicaciones, cambiando los tamaños de las ventanas y desplazándose a través de textos.

Este capítulo está diseñado para servir como introducción al mundo de detrás del escenario de XFree86 y sobre cómo X funciona en su máquina para proporcionar funcionalidades avanzadas de escritorio.

El poder de las X

Linux comenzó siendo un poderoso sistema operativo basado en servidor, excelente a la hora de procesar programas complejos con altos requisitos de CPU y gestionando cientos o miles de clientes a través de conexiones de red. Gracias a su naturaleza abierta y a su estabilidad, Linux ha evolucionado rápidamente hacia un sistema operativo popular basado en entornos gráficos de usuario para estaciones de trabajo en casa o en la oficina.

En el mundo UNIX, los entorno de ventanas han existido desde hace décadas, siendo éstos precursores de la mayoría de los utilizados en los sistemas operativos actuales. Las máquinas UNIX utilizan el Sistema X Window, que se basa en una relación cliente-servidor para crear entornos gráficos de usuario (GUI). Un proceso X se inicia de tal forma que se pueda conectar a través de la red o bien a través de una conexión local. El proceso servidor gestiona la comunicación con el hardware, como puede ser con una tarjeta gráfica, un monitor, un teclado o un ratón. El cliente de X existe en el espacio del usuario, realizando peticiones al servidor de X para ciertas operaciones que el hardware que el servidor controla tiene que realizar.

En los sistemas Red Hat Linux, el servidor XFree86 realiza el rol de servidor de X. Ya que se trata de un proyecto de software open source que se apoya en un gran número de desarrolladores en todo el mundo, XFree86 ofrece un desarrollo rápido, una amplia gama de soporte para diferentes dispositivos y arquitecturas gráficas, así como la posibilidad de ejecutarse en diferentes sistemas operativos y plataformas.

La mayoría de los usuarios de escritorio de Red Hat Linux no tienen que preocuparse del servidor XFree86 que está corriendo en su sistema. Tienen mucho más que aprender sobre su propio entorno de escritorio, en el que pasan la mayoría de su tiempo. El programa de instalación de Red Hat Linux realiza un trabajo excelente de configuración de su servidor XFree86 durante el proceso de instalación, asegurándole que X funcionará de manera óptima desde la primera vez que lo inicie.

El servidor X realiza la mayoría de las tareas difíciles usando una amplia gama de hardware, que requiere una configuración detallada en unos ficheros determinados. Si algún aspecto de su sistema cambia, como pueda ser el monitor o la tarjeta gráfica, será necesario volver a configurar XFree86. Además, si está solucionando problemas de XFree86 que no pueden ser resueltos con una utilidad de configuración, como pueda ser Xconfigurator, puede que necesite acceder a estos ficheros manualmente.

AtenciónAtención
 

Xconfigurator no debería de ser utilizado cuando el servidor X se encuentre activo. Si su sistema inicia por defecto en el modo X (nivel de ejecución 5), deberá cambiar al nivel de ejecución 3 antes de ejecutar Xconfigurator. Alternativamente, si su sistema se inicia por defecto en modo texto (niveles de ejecución 1-4), deberá asegurarse de que ni hay ningún servidor X en ejecución cuando vaya a configurar X mediante Xconfigurator, ya que de no ser así, podría experimentar bloqueos en su hardware y pérdida de datos.